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¿En qué consiste realmente el divorcio contencioso?

Las disputas durante el divorcio son, comunes, y a menudo, complejos. Son muchas las decisiones que tienen que tomarse: reparto de bienes, condiciones de pensión alimenticia o manutención, régimen de visitas, vacaciones… Y es normal que los cónyuges no se pongan de acuerdo. Por ello, los conflictos por divorcio pueden derivar en un tipo de divorcio conocido como divorcio contencioso.

Generalmente, los/as abogados/as consideramos este modelo como el más costoso. No únicamente porque el hecho de que se alargue más en el tiempo puede suponer un sobrecoste del proceso… Sino porque también implica mayor desgaste emocional y de energía por ambas partes.

Tanto es así que la vía del divorcio contencioso puede resultar complicada de afrontar si no se dispone de la información y la ayuda adecuadas. En ABADYS queremos explicarte algunas de las ideas más importantes y aquello que tienes que tener en cuenta si te estás enfrentando a un procedimiento de divorcio contencioso.

Los conflictos y desacuerdos entre las partes son propios del divorcio contencioso.

¿Cuándo se trata de un divorcio contencioso?

El divorcio contencioso, por definición, es lo contrario al divorcio de mutuo acuerdo. En éste último todo el procedimiento sucede sin recurrir al conflicto, sino arreglando las cosas y acordando los derechos y obligaciones de forma consensuada a través de un Convenio Regulador del Divorcio.

Hablaríamos de un divorcio contencioso cuando no exista un acuerdo consensuado entre las partes, ya sea en uno o más aspectos del divorcio, y se tiene que recurrir a una sentencia judicial que determine las actuaciones.

Al igual que ocurre con el divorcio amistoso, tienen que pasar 3 meses desde que se contrae el matrimonio hasta que puede romperse. Exceptuando situaciones, en las que exista peligro vital, moral, de la propia libertad o integridad física o sexual de alguno de los cónyuges o sus hijos.

La vía contenciosa tiene lugar, por ejemplo, cuando una de las partes presenta la demanda de divorcio de manera unilateral, sin que el otro cónyuge quieras divorciarse. Aunque también puede presentarse de forma conjunta, y que la disconformidad se encuentre en el reparto de bienes matrimoniales.

La casuística es muy amplia, de modo que también pueden existir casos en los que el divorcio haya comenzado por vía amistosa y que a la hora de determinar aspectos relacionado con la guardia y custodia de los hijos exista una gran discordia que lleve a las partes a pelear por las condiciones.

También puede ocurrir que uno de los cónyuges no permita al otro ver a los hijos en común. O que la situación económica de uno de los cónyuges se vea gravemente perjudicada y quiera tomar cartas en el asunto. Todos estos factores pueden conllevar la tramitación del divorcio por vía contenciosa.

Cuáles son los trámites en un divorcio contencioso

Existen múltiples trámites en un divorcio contencioso. Principalmente, porque los motivos del conflicto pueden ser muy diversos entre sí, y no en todos los casos se soluciona el problema de la misma forma. En líneas generales, podemos decir que los trámites dependen de:

  • Los puntos en desacuerdo
  • Las condiciones personales de cada cónyuge/progenitor (en aspectos relacionados con hijos): también sus situaciones patrimoniales o financieras, si hay perjuicios psicológicos o físicos…
  • La situación de los hijos (si los hubiere)
  • La dinámica y antecedentes de la relación
  • Las reclamaciones (de haberlas): pueden suponer repetir más de un proceso, ya que es posible que se recurra la sentencia o incluso que se acuda a una jurisdicción superior.
  • Las conclusiones de las evaluaciones psicológicas: si tardan más o menos, si son complejas…
  • Etc.

Todos estos factores hacen que el procedimiento se alargue en el tiempo, porque a la gestión administrativa se le suman las declaraciones de las partes o sus abogados, la negociación de las condiciones, procedimientos internos de la fiscalía o mediación familiar… La duración es superior a la del divorcio de mutuo acuerdo, y los costes del divorcio contencioso, por tanto, también.

La resolución de la sentencia por vía contenciosa puede tardar como mínimo unos 10 o 12 meses.

Los trámites antes de la sentencia

Lo primero que puedes tener en cuenta antes de iniciar el procedimiento de divorcio contencioso es que puedes solicitar unas medidas provisionales si tienes pensado divorciarte. Puedes consultarlas más abajo.

De forma previa a la celebración del proceso judicial como tal encontramos dos pasos esenciales:

  1. Presentación de la demanda de divorcio: Debe ir acompañada de la certificación de inscripción del matrimonio, del certificado de nacimiento de los hijos (si corresponde), de la solicitud oficial del divorcio, y si se solicitan medidas patrimoniales, de documentos oficiales que establezcan la situación financiera de las partes y sus hijos (como las nóminas o los documentos certificados de préstamo).
  2. Contestación a la demanda de divorcio: en un plazo de 20 días desde la notificación de la demanda, la parte demandada tiene la obligación de responder de alguna forma, considerando si:
    • Contesta a la demanda con rectificaciones estipulando lo que considere frente a lo solicitado por el demandante.
    • Contesta la demanda de acuerdo a lo que le solicita el demandante.
    • No responde a la demanda ni se persona en la vista, de modo que se considerará y admitirá lo solicitado por el demandante.
    • No contesta a la demanda pero se persona en la vista, de como que puede saber las medidas que adoptará el juez.
    • Contestar a la demanda reconviniendo sus propias condiciones.

Si el matrimonio tuviera hijos menores de edad, también se dará traslado de la demanda al Ministerio Fiscal para su contestación y participación dentro del procedimiento.

¿Qué son las medidas provisionales? ¿Cuáles son sus ventajas?

Las medidas provisionales o cautelares de un procedimiento de divorcio o separación se consideran porque como hemos mencionado anteriormente, el proceso puede alargarse mucho en el tiempo.

La ley otorga a aquella persona interesada que vaya a interponer la demanda, la posibilidad de solicitar de forma previa una serie de medidas de carácter temporal, mientras se están realizando los trámites del procedimiento. Se considera que con carácter de urgencia, pueden establecerse disposiciones en lo que respecta a la atribución de la patria potestad, o la guardia y custodia, tanto total como compartida. También puede establecerse un régimen de visitas temporal, o incluso una manutención.

Cómo se inician las medidas provisionales:

De forma previa:

Se presenta un documento escrito que exponga la intención de interponer la demanda de divorcio en el Juzgado de Primera Instancia que corresponde según el domicilio conyugal, la última residencia conyugal, o la de la parte demandada. Un vez se presente la solicitud, se citará a las partes y a la Fiscalía (si hay menores) a comparecer. Primero, se procurará solucionar las medidas evitando el conflicto a través de un acuerdo. Sin embargo, si no se llega a un consenso, se citará a las partes para una vista verbal en un periodo comprendido entre 10 días y un mes, dependiendo del Juzgado. Después de un plazo máximo de tres días, el juez determinará las medidas provisionales.

La duración máxima de la aplicación de las medidas provisionales es de 30 días. Por lo que, si no se interpone la demanda durante este plazo, quedan sin efecto. Para alargar este plazo, debe presentarse una nueva solicitud pidiendo que se confirmen esas medidas mientras dure el procedimiento.

De forma simultánea a la presentación de la demanda:

Directamente, cuando se presente la demanda de divorcio, puede incluirse la solicitud de medidas provisionales justificada. De nuevo, como en el caso anterior, se realizará un procedimiento judicial en el que ambas partes determinen su conformidad respecto a las medidas.

Antes de presentar la demanda, y dar ese primer paso en los trámites del divorcio, lo ideal es contar con asesoramiento legal y aunque suene un poco duro, una estrategia. Por ello, delegar tus preocupaciones en abogados expertos en Derecho de Familia y procedimientos de divorcio, es una buena idea. Desde ABADYS te damos la certeza de la experiencia, y te guiaremos de la mejor forma posible en un proceso tan complejo.

Los trámites durante la sentencia

El proceso judicial como tal es el que puede alargarse en el tiempo. Generalmente debería estar compuesto de dos fases:

  1. Celebración de la vista: El Juez convoca a las partes en una audiencia pública , Allí, los cónyuges pueden ratificarse en sus condiciones o variar su postura sobre estas. Además, podrán presentar o realizar las pruebas pertinentes. Si hay hijos, también acudirá el Ministerio Fiscal para salvaguardar los intereses de los menores durante todo el proceso. Si alguna de las parte realiza una falta de asistencia a la vista sin causa justificada, se procederá a admitir los hechos alegados por el demandante.
  2. Sentencia judicial: el Juez dictará sentencia decretando el divorcio. Asimismo, determinará las medidas tomadas sobre lo que deben asumir las parte de forma posterior.

Lo que va a proceder a decidirse en la sentencia judicial respecta, por tanto a la patria potestad, guarda y custodia y régimen de visitas de los hijos, si los hubiese, así como una manutención o pensión alimenticia a favor de estos si correspondiese. Además, también es muy conveniente que se regule un régimen de visitas de los nietos con sus abuelos.

Si existiese vivienda familiar, también se atribuirá el domicilio conyugal y el ajuar, junto con la disolución del Régimen económico, y liquidación en su caso de los bienes matrimoniales. En caso de que exista un empeoramiento significativo de la situación económica de una e las partes respecto a la situación matrimonial, el Juez puede establecer una pensión compensatoria o indemnización por divorcio en función de los ingresos, la posibilidad de acceso al mercado laboral, los años de matrimonio, etc. Esto, siempre y cuando se estime que los bienes o ingresos de la parte beneficiaria de la pensión son insuficientes.

La sentencia

Debemos tener en cuenta que un divorcio contencioso se resuelve por sentencia judicial, y en ella no se salvaguarda la conformidad de ninguna de las partes. Será la exposición de los hechos y la defensa la que influirá en la toma de decisiones que arbitrará el Juez.

Sin embargo, el procedimiento puede alargarse, como hemos comentado, porque se recurra la sentencia de primera instancia y se exprese el desacuerdo con lo dictado. En este caso, se interpone un recurso de apelación ante la sentencia, estableciendo las disconformidades y el motivo por el que deben establecerse otras medidas.

Trasladando la decisión a la otra parte y al Ministerio Fiscal si hubiese menores, que por su parte, pueden oponerse. En ese caso, se resolvería por la sentencia que emitan los magistrados que hayan sido designados por turno. Si tras esto se mantuviese la disconformidad y se cumpliesen los requisitos pertinentes, puede llevarse a una tercera instancia ante el Tribunal Supremo a través del recurso de casación y/o extraordinario por infracción procesal.

Es posible que tras la sentencia judicial del divorcio contencioso, no se esté conforme.

La ayuda profesional hace más sencillo el proceso

Como hemos visto y anticipábamos, el proceso de un divorcio contencioso puede ser tortuoso. Pero no hay que tenerle miedo. Especialmente, si puedes estar representado/a por abogados/as de calidad, que te ayuden en todo el procedimiento y te asesoren sobre qué disputas merecen la pena, cómo actuar, qué tener en cuenta…

Pensar en enfrentarte a un divorcio caracterizado por su conflictividad no es agradable. Por eso, confía en la experiencia de los mejores abogados expertos en Derecho de Familia de Granada para acompañarte durante el divorcio, y marcará la diferencia.

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